Por: Luis Alfonso Briceño Montilla – Trujillo, Venezuela   / Correo: ciudadbohemia1@gmail.com / Instagram: @luisbriceño13 / https://orcid.org/0000-0001-6713-1070

¿Qué estas buscando? (…) la razón de nuestra existencia. Por qué estamos vivos. Si realmente quieres responder tus preguntas tendríamos que hacer un viaje.
Placido y Alan – conversaciones

El documental “Humano Sudamérica renace” inicia bajo el dilema o problematización de Alan, un argentino con inquietantes preguntas que forman parte de la tradición filosófica y el pensamiento Occidental. Éste, contagiado de su búsqueda conoce a Placido, un guía chaman que de vez en cuando se relaciona con la sociedad urbana para explicar todo lo referente a la cosmovisión andina. Esa exploración apuntada al inicio, conecta a Alan y Placido hacia un viaje en el cual los límites del lenguaje carecerán de la potencia mística que implica el interior del individuo, la relación con el concepto de Pachamanca y las razones de nuestra existencia.

En síntesis, se presenta a la filosofía andina como un conjunto de ideas, símbolos y cultura que hace posible un modo de conexión y razonamientos ajenos al racionalismo lógico y empírico Occidental. La abundante riqueza de una forma de vida en peligro de extinción, es un alarmante llamado al respeto por las diferencias. No en vano, la desaparición de estas manifestaciones originarias como diversidad dentro de las relaciones de poder que ha producido el capitalismo, pretende éste ultimo en su afán aniquilador, borrarlas del mapa, debido a la profundidad de sus valores. Concepciones como la figura de Dios, el sentido de la vida, la transportación o la comunicación con otros seres superiores, figuran dentro de los presupuestos de dicha cosmovisión andina.

El viaje, las formas, la divinidad y la psique:

El viaje se presenta como el espacio hacia la búsqueda. Pero la búsqueda aquí, en principio es hacia el afuera; por lo cual, Placido introduce a Alan hacia la introspección o el interior en cuanto a la divinidad y la psique. Las formas o la designación de las palabras sobre los objetos y las cosas, no son suficientes para dar respuestas al dilema de la existencia. El lenguaje del fuego por ejemplo, es una explicación que Placido comunica a Alan, para sumergirlo en mundos que van más allá de nuestra simple compresión sobre sus beneficios. El ritual sobre el fuego como una manifestación cultural originaria, implica por un lado el conocimiento; por el otro, la transfiguración de las formas, las palabras y los contenidos. ¿Qué hace que esa energía sea tan poderosa para la especie humana? Su luz emana conocimiento, pero a su vez, posibilita el espacio de un modo de transportación que escapa a la objetualización de la cosa. Esto es algo más que el lenguaje del fuego.

La divinidad y la psique son planos en los cuales la noción del Dios Occidental escapa a la idea o cosmovisión andina. De hecho, Placido aclara que el concepto de Pacha es mucho más complejo porque se refiere al universo. Por ello, relata dos o más aspectos. El primero, que el Dios de Occidente es limitado y castigador. Es un dios de la muerte a pesar de que el discurso de la vida se encuentre presente en sus pasajes. Mientras que, dibuja una concepción de la cosmovisión andina a través de una niña aborigen y un viaje hacia otra galaxia. Este hecho es trascendental porque hace alusión a la existencia de otros seres, otras formas de evolución y dimensionalidades que incluso se encuentran a lo interior del hombre y su psiquis.

El viaje que no se puede explicar con palabras es un proceso a través de una serie de rituales y lugares sagrados acompañados de alucinógenos como plantas sagradas, denominada una de ellas como wuachuma. Los alucinógenos como el Soma de la India, han estado presentes en diversas culturas. Sin embargo, el uso de drogas varía según el tipo de sociedades y culturas. A diferencia de Occidente, en el cual sus usos se encuentran orientados hacia la codependencia, la curación del cuerpo y el aletargamiento del espíritu; el uso de alucinógenos en los Andes posee otra función social e individual. El mismo Placido explica que las plantas sagradas solo se usan con propósitos específicos; su finalidad es ayudar a ver aquello que no podemos, debido a que la realidad es una construcción perceptual mucho más compleja. Por tanto, los sentidos se amplifican y la psique entra en un profundo estado de formas y espacios que bien podrían ser positivas y negativas para quien las usa. Además, aclara que, el hacerse adicto a éstas, culmina por esclavizarnos.

Reflexión final

La riqueza del documental es inestimable. En este sentido, la nota es un modo introductorio ya que la búsqueda de la verdad o las respuestas sobre algunas preguntas trascendentales de la vida, están más allá del lenguaje y nuestra comprensión sobre éste como hemos mencionado. Así, la dimensión de qué se entiende por naturaleza, vida y muerte, son reflejadas en cada acción de ritualidad que ejecuta Alan por medio de su guía. Placido le increpa que para comprender qué es humano, primero debes ser humano. Es decir, la relación de los profundos estadios de la psique y las interrelaciones con el universo, establecen una sintonía entre los pocos que viven y como el mismo chaman lo sentencia: muchos están dormidos. Despertar aquí es una clara convicción que emplaza al lenguaje, las formas y los símbolos, para redimensionar el papel de nuestra mente, nuestras concepciones con la tierra y eso que entendemos por divinidad. Pues una las grandes premisas de Placido es que: si entendiéramos que la tierra es comparable a nuestros órganos o una extensión de nosotros, allí comenzaría el verdadero camino hacia la luz, los misterios del fuego y la mente.

Referencia

Canal Cosme FulanitoTV (12 de marzo 2022). Humano Sudamérica renace. (Archivo de video).

 

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