Por: Richard Jiménez – Ecuador / correo: richmarcelo@hotmail.com / instagram: @pantalones_lectores

Según cuenta la experta, Ana Cristina Franco, en una completa biografía sobre Luz Elisa Borja, tal fue el impacto que ocasionó en la joven la muerte de la madre superiora de las Hermanas de la Caridad de Riobamba que, a sus quince años, escribió Dulce es llorar. Conmovedores versos; de acuerdo al párroco de Chunchi de esa época, el doctor Nicolás Brito, estos acompañaron el dolor de la gente que lloró a los cientos de muertos tras el desbordamiento del río Chanchán, en 1931. Tiempo después, el compositor quiteño Miguel Ángel Casares editó el poema y le añadió música, creando así el hasta ahora famoso pasillo Lamparilla.

Luz Elisa Borja nació el 15 de mayo de 1904 y falleció el 10 de julio de 1927. Conocida como la «alondra de Chimborazo» o la «musa del Chimborazo» quien, junto a Magdalena Dávalos, insigne miembro de la Escuela de la Concordia de Eugenio Espejo, son consideradas como las más ilustres mujeres chimboracenses. Luz Elisa fue una notable intelectual en el amplio sentido de la palabra: escritora, pianista, pintora y escultora. Prima segunda de los también poetas Arturo Borja, quien fue parte de la conocida Generación Decapitada; y de Laura Borja Pérez «Isabelle de Villars», hermana de Arturo.

La elevada sapiencia de la poeta fue encaminada desde temprana edad, debido a la educación recibida en el Colegio San Vicente de Paúl, dirigido por las Hermanas de la Caridad. También fue alumna, en la Escuela de Bellas Artes, del famoso musicólogo, compositor y director de orquesta Pedro Pablo Traversari Salazar; lugar en el que se graduó con altas calificaciones. Interpretaba con destreza piezas musicales de Ludwig van Beethoven, Franz Peter Schubert y Franz Liszt.

Luz Elisa se dio a conocer a través de diversos diarios del país, entre ellos La Prensa, así como también en revistas de Argentina y Colombia. Su medio hermano, Luis Alberto de Borja Moncayo, se encargó de preservar su obra y publicarla de manera póstuma. Cofre romántico (Quito, 1929), contiene la gran mayoría de su obra y fue publicado a los dos años de la muerte de la autora. Ante la calidad de poesía y prosa, además de la excelente recepción del público, aparecieron los trabajos restantes, ocho años después, bajo el nombre de La bella durmiente (Guayaquil, 1936).

El estilo de Luz Elisa vuela sobre el romanticismo nostálgico y los rasgos parnasianos, se sumerge en lo clásico, camino hacia algo nuevo. Estuvo influenciada por el simbolismo francés, sobro todo por Stéphane Mallarmé. Versos de belleza oscura y cristalina melancolía, surgidos del amor y la angustia. Su búsqueda de la felicidad, que no se le presenta en este mundo, la tiene que hacer fuera de él. Cantó con ritmo suave y melodioso a sus amores, a sus padres y a sus amigos; a la naturaleza y a su ciudad. Cantó al placer, al dolor, a las lágrimas y al ensueño.

Luz Elisa ganó la medalla de plata en un concurso poético, dentro de las actividades por el Primer Centenario de la Proclamación de la Independencia de la Ciudad de Riobamba. El poema galardonado se titula A Riobamba en el centenario de su Independencia. A los seis años de su fallecimiento, el Municipio de la urbe colocó su retrato en la galería de chimboracenses ilustres, en la sala máxima de la Casa del Pueblo. Por otro lado, la Casa de la Cultura Núcleo de Chimborazo, creó una biblioteca que lleva su nombre, al igual que una calle importante de la ciudad.

Dulce es llorar

Dulce es llorar cuando afligida el alma

no encuentra alivio en su dolor profundo;

son las lágrimas jugo misterioso

por do fluyen las penas en el mundo.

 

Lágrimas hay que nacen de contento

y otras que brotan al peso del dolor;

dulce es llorar también emocionada

cuando está enfermo el corazón de amor.

Proyecto escritoras olvidadas de América Latina.

El objetivo de este proyecto es volver a traer al debate el nombre de grandes escritoras de Latinoamérica. De muchas de ellas se ha dejado de hablar y de leer, pero se considera que sus legados son trascendentales y por ello este espacio es necesario.

Autoras comentadas.

  1. Teresa de Cepeda y Fuentes.
  2. Gerónima de Velasco
  3. Gertrudis Dávalos y Mendoza 
  4. Catalina Luisa Herrera Campusano
  5. Magdalena Dávalos 
  6. Pastora Alomía Delgado
  7. Mercedes González
  8. Aurelia Cordero Dávila
  9. María Piedad Castillo
  10. Luz Elisa Borja

Referencias

  • Arias, Augusto. 1946. Panorama de la literatura ecuatoriana. Biblioteca Ecuatoriana de Últimas Noticias. Quito: Empresa editora El Comercio.
  • Borja Martínez, Luz Elisa. 1929. Cofre Romántico. Quito: Imprenta de Julio Sácaz Rebolledo.
  • —. 1936. La bella durmiente. Nueva obra póstuma. Guayaquil: Artes gráficas Senefelder.
  • García Rivas, Manuel. Junio 10, 2016. “Los Borjas americanos: su contribución al mundo de la cultura”, en Revista Borja, Revista De L’iieb, 5: Actes Del Congrés Els Borja En L’art, enviado: 7/6/2016. Aceptado: 10/6/2016.
  • León, Miguel Ángel. 1988. Páginas escogidas. Biblioteca chimboracense, serie: Hechos y documentos. Riobamba: Editorial Pedagógica Freire.
  • Los Hermes. 1923. Selecciones de modernos poetas y prosistas ecuatorianos. Imprenta de Humanidades.
  • Pesántez Rodas, Rodrigo. 1960. Presencia de la mujer ecuatoriana en la poesía. Guayaquil: Universidad de Guayaquil, Departamento de Publicaciones.
  • Rivera Villavicencio, Oswaldo. 2001. Literatura en el pasillo ecuatoriano. Quito: Sur Editores.

Ensayo (in extenso) publicado originalmente en la colección DisTinta mirada.

 

Richard Jimenez

Richard Jimenez

Neal Moriarty «Richard Jiménez A.» (Ecuador, 1988). Licenciado en Filosofía y Máster en Estudios de la Cultura. linktr.ee/nealmoriarty

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