Petroglifos. Revista Crítica Transdisciplinar 3(2):59-71 julio-diciembre 2020
ISSN: 2610-8186
https://petroglifosrevistacritica.org.ve/
Artículo Divulgativo
POSTURA EN CONSTRUCCIÓN DEL ENTENDIMIENTO EXISTENCIAL BASADO EN LA PAZ CONVIVENCIAL
POSTURE IN CONSTRUCTION OF EXISTENCIAL UNDERSTANDING BASED ON COEXISTENCE PEACE
Jesús H. Cabrera Frisneda*1
1Universidad Politécnica Territorial de Mérida Kléber Ramírez (UPTM) - Mérida, Venezuela
*Correo electrónico: jhcfrisneda@gmail.com
Recibido: 10/11/2020 Aceptado: 02/12/2020
RESUMEN

El entendimiento existencial y la paz convivencial, implican acciones intencionales desde una ética laica en la conciencia colectiva para actualizar la forma de entendernos como seres biopsicosociales en constante evolución. Este proceso supone trascender lo que se entiende de las notables diferencias culturales y físicas que mantenemos los seres humanos para disminuir, de esta manera, los conflictos existentes desde una visión consciente de la necesidad de vivir saludables en una civilización pacífica y en equilibrio con el planeta. Se aporta una visión adicional a las organizaciones mundiales, con el interés supremo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. Fundamentado en ello, este artículo divulgativo tiene por objetivo mostrar una postura en construcción del entendimiento existencial basado en la paz convivencial, revelando que la intolerancia amenaza la convivencia humana en una relación donde los factores biológicos, psicológicos y sociales, deben regresar a su raíz, que es la integración holística en armonía. En lo metodológico desde lo inductivo en la experiencia del investigador, se transita a lo racionalista apoyado en lo hermenéutico y la aproximación de hallazgos.

Palabras clave: Asesoramiento, coexistencia pacífica, existencialismo, psicología de la educación, tolerancia
ABSTRACT

Existential understanding and convivial peace, imply intentional actions from a secular ethics in the collective consciousness to update the way we understand ourselves as biopsychosocial beings in constant evolution. This process involves transcending what is understood by the remarkable cultural and physical differences that we human beings maintain in order to diminish, in this way, the existing conflicts from a conscious vision of the need to live healthy in a peaceful civilization and in balance with the planet. An additional vision is provided to world organizations, with the supreme interest of contributing to peace and security in the world through education, science, culture and communications. Based on this, this informative article aims to show a stance in the construction of existential understanding based on convivial peace, revealing that intolerance threatens human coexistence in a relationship where biological, psychological and social factors, must return to their root, which is the holistic integration in harmony. In the methodological aspect, from the inductive in the researcher’s experience, we move on to the rationalist based on the hermeneutic and the approximation of findings.

Key words: Counselling, educational psycology, existencialism, peaceful coexistence, tolerance

INTRODUCCÍÓN

La especie humana por un sentido de vivencia, siempre ha estado atada a la relación de convivencia. En primer término, porque la experiencia que hace falta para ello exige de la supervivencia como acto colectivo, requiriendo de los otros para lograrlo y, en segundo término, porque llegar a ello precisa de acuerdos y relaciones sociales, teniendo conciencia que educar en la construcción y el respeto de los pactos sociales (colectivos) es un proceso complejo que supone la capacidad de descentrarse, y ponerse en el lugar del otro, aprendiendo a vivir con los demás y respetando sus diferencias.

Sin embargo, la convivencia no es asunto simple por el cumulo de intereses que, a lo interior de cada ser humano, están presentes centrando la atención en un acto reflexivo y particularmente en estos momentos que, como sostiene Guevara (2007), se vive en el mundo una profunda crisis derivada de la existencia de relaciones interpersonales antagónicas, la resolución no pacífica de los conflictos, las concepciones culturales hegemónicas, la globalización y el predominio de una concepción paradigmática de una educación fragmentada, compartimentada y reduccionista que coadyuva hacia una concepción del mundo lineal, parcelada y descontextualizada de la realidad.

Es en este marco en el que cobra sentido la revisión del ser humano consigo mismo, se parte de la autorreflexión de que todos somos iguales y como seres humanos actuamos frente a las diferencias culturales que repercuten en el estilo de vida asumido, marcando líneas de pensamiento que definen nuestra filosofía de vida y de pensamiento político. Y aun cuando nos diferenciemos por el color de la piel, ojos y cabellos; nuestro cuerpo biológico es en esencia el mismo, caracterizado por una estructura física, una psique con inmensas capacidades, y que en conjunto nos ancla en contextos sociales donde interactuamos con los otros como existencia humana. Al entender esta connotación existencial, se da paso a un despertar de conciencia natural descrita en muchos casos como un estado de espiritualidad consagrada, en respuesta a nuestra naturaleza emocional que pudiese colindar con una necesidad por lograr la paz convivencial.

Al respecto, cualquier cambio implica acciones intencionales por identificarnos como humanos, planteándose en ese sentido, el contribuir con los saberes ya adquiridos de las personas, donde el entendimiento existencial, desde una ética laica a simple vista y por experiencia propia y subjetiva percepción, estima un bajo perfil de comprensión. El entendimiento existencialel conocimiento del ser humano sobre su propia existencia, afianzada en la relación hombre mundo, planteado por Seyda (2016) como la “lucha contra toda concepción del hombre que se considere independiente de sus relaciones con el mundo, como alma pura, conciencia pura, yo puro o espíritu puro”. (p. s.n).

Este enfoque filosófico que tiene sus raíces en pensadores como Sören Kierkegaard, Martin Heidegger, Jean Paul Sartre, concibe al hombre como una realidad completa inacabada, con conciencia y libertad, cuyo destino es hacerse y realizarse en medio de múltiples contradicciones de su propia vivencia, lo que le engendra la incertidumbre y la angustia frente al absurdo, al fracaso, lo misterioso y lo inexplicable de su propia existencia, equiparable a la realidad, lo que está “Ex” de la cosa que es. En tanto, la búsqueda de la paz convivencial hace referencia a la coexistencia física y sosegada de la persona para compartir un determinado espacio, haciendo hincapié en tres factores que podrían facilitar el entendimiento de nuestra especie:

  1. Búsqueda del conocimiento en el tiempo.
  2. Capacidad necesaria de confrontar creencias.
  3. Entender lo que llegamos a saber

Estos factores que fundamentan la base del entendimiento existencial, mediante la serenidad y la armonía en una relación basada, principalmente en la tolerancia; resultan sumamente importantes al momento de compartir la vida diaria o rutinaria. Es precisamente la práctica de la intolerancia, la que persiste en el comportamiento de la existencia humana y agudiza la crisis de la humanidad llevando a situaciones de agresión que, de no detenerse, ponen en peligro la vida en el planeta, como ya lo vienen reportando distintos organismos que apuestan por la paz y que están centrados en los derechos humanos. Por situar una fecha, después de la declaración Universal de los Derechos, celebrada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1948, persisten situaciones de intolerancia como el racismo, la discriminación contra la mujer, las presiones económicas, conflictos armados en el mundo, y amenazas como el desempleo, las drogas, los daños al medio ambiente y el deterioro de los recursos naturales.

De allí que el tema por la búsqueda de la paz, que no es reciente, debe reforzarse con la búsqueda del entendimiento existencial basado en la paz convivencial, quedando tácitamente justificado en una expresión que lo recoge todo: la amenaza a la vida es latente como una bomba de tiempo con estallidos presenciales en el comportamiento de intolerancia que muestra la humanidad. Debido a las razones que mueven esta investigación, es apremiante la intervención mediante la generación de una teoría empírico racionalista sobre el insuficiente entendimiento existencial a partir de la confrontación de expectativas y realidades propias, alejada de los prejuicios y de la ausencia del sentido de la vida como especie con eco en los sucesos mundiales.

Por tanto, la orientación que, en lo metodológico, induce a penetrar en la raíz epistémica de la realidad en un intento por responder interrogantes, tales como: ¿Cuál es nuestro entendimiento existencial? y ¿Cómo lograr la paz convivencial?; centra la atención en que la forma de vivir, de ser y estar en el mundo ha sido la razón por la cual interpretamos y asimilamos nuestra existencia en un proceso que no es igual, pues las discrepancias cognitivas le asignan comprensiones distintas a escenarios o realidades circunstanciales, así que ponernos de acuerdo en un lente visible para todos, es la concepción hacia donde apunta la teoría en construcción con el propósito de dar respuesta a la búsqueda del entendimiento existencial basado en la paz convivencial.

Trayecto recorrido

Se inicia un camino empírico de intervención desde la revisión de la evolución humana hasta el desarrollo de las sociedades, tratando de entender que el comportamiento cotidiano tiene como punto de partida cierto modelamiento o estructura social epocal, el cual tiene como fundamento lo que es correcto para el ser humano y de allí la necesidad de transmitir lo aprendido, soportes estos que permiten entender por qué los seres humanos tienen anclados un sistema de creencias que deben ser revisados para repensar y avanzar, en función de la constante evolución a la que se ve sometido. De allí que sea propicio hacer referencia a Dawkins (2014), en lo referente a las bases biológicas de la conducta humana, que lo lleva a cambiar lo que percibe como realidad a su disposición; donde más allá de la necesidad per se de entender el mundo, debería imponerse entender su existencia.

En esta dirección, se ejemplifica la percepción propia del autor y el reconocimiento de la evolución y el desarrollo de cada sistema de su cuerpo, su funcionamiento y como ha ido evolucionando por su necesidad de adaptación y selección natural, entendiendo además, que también ocurre en todos los seres vivos del planeta en donde todo está conectado de alguna u otra manera, por lo que muchas culturas antiguas creían a priori que fuimos creados. Se comprendió también, la visión divina de perfección que hay hacía nosotros mismos y que alguien sin entendimiento biológico, basado en la ciencia de los saberes actuales, no podría imaginar por ningún motivo nuestra evolución sin el proceso de ensayo y error que iniciaron los filósofos y científicos en su momento. Entonces se llegó a la conclusión que la realidad es a veces más impresionante, fascinante y bella, que la propia ficción.

También se asume el hecho científico como estándar de juicios, donde lo espiritual es un patrón filosófico para forzar los límites del conocimiento que precisa la  humanidad para entender cómo trabaja la naturaleza y cómo identificar los organismos sociales y su evolución, cuya interpretación es necesaria para sistematizar las necesidades colectivas en función de una nueva visión del mundo donde como especie, se asuman capacidades; pero también límites, como un cuerpo social en equilibrio que llamamos tierra regido por fuerzas físicas naturales, formando organismos pluricelulares, cuya serie de casualidades dadas hace millones de años tiene su curso en una sociedad que ha intervenido en sus alteraciones.

Sin embargo, la intervención ha condicionado al planeta a escenarios terribles, donde urge un encontrarse el hombre consigo mismo que le permita entender su existencia y sumarse a un grupo que trabaje en soluciones viables para los problemas ocasionados por el mismo. Al intentar encontrar patrones de comportamiento de cómo se relacionan entre sí en un dialogo interno con un lenguaje de comprensión, donde además de teorizar el proceso de entendimiento existencial, encuentre la paz interna, a decir el sentido existencial. Al respecto cabe agregar que, en diversas ocasiones, muestra reacciones frente a cualesquiera circunstancias, lucen incomprensibles cuando se mira lo natural del fenómeno.

Esa visión existencial que pretende ser teoría, además de promover la paz convivencial y el equilibrio personal, se basa en los avances tecnológicos y en las distintas investigaciones previas de especialistas en áreas biológicas, psicológicas y sociales en el curso de la historia; donde la  formula educativa y psicológica pretende transformar a cualquier persona en un ser humano, que trascienda en su ser, y que dentro de sus experiencias y expectativas personales, sea un mejor individuo, y le sea útil a la sociedad buscando además, tener una transición hacia la civilización que muchos quieren y no saben cómo lograrla. Por tanto, el producto de esta investigación es la generación de una teoría que permita provocar un cambio favorable que ayude a las personas en su necesidad inconsciente de entender su existencia, asumiendo su esencia como los verdaderos transformadores a tono con las distintas vocaciones que los identifican para desarrollar, a lo interno, el fundamento de la presente teoría que es lograr la verdadera paz.

Marco de fundamentos para el entendimiento existencial sustentado en la paz convivencial

Es relevante enfocarse en el estado de conocimiento del ser humano para reconocer que el sistema de creencias y significados frente a la realidad no se mira de igual manera, teniendo esto mucho que ver con el entorno en donde hace vida el individuo, el cual es producto del saber acumulado para entender su mundo, dicho de ese modo por el carácter de subjetividad implícito en el ser para comprender su realidad. En otras palabras, se trata de enfocarse en el yo como ser individual pues, de nada sirve al ser humano, querer determinar primeramente lo exterior y luego el elemento constitutivo, como destacan los fundamentos kierkegaardianos.

La concepción del yo como una autorrelación, es asumida como patrimonio común de todos los existencialistas, ya que constituye la esencia del yo y es interna, concreta, recíproca y viviente. Al considerarla de este modo, se toman ciertos referentes históricos que de alguna manera han entendido que la adquisición de saberes y la subjetividad de sus conceptos, le asignan interpretaciones discrepantes a lo que es la tolerancia para la acción correcta frente a la paz convivencial, con predominio de la consciencia social que, en lo individual, se constituyen en un filtro selectivo para actuar en la denominada conformación de los valores sociales.

Es decir, que lo individual se impone a las masas sociales y su respuesta será la que provenga de la comprensión individual y no grupal, adoptando diversos caminos que indudablemente moldean la educación en convivencia y acentúan la relevancia del sujeto personal como actor social, mediante la reconfiguración de las experiencias individuales y colectivas, capaz de recomponer las polarizaciones que se han tipificado como consecuencia del despliegue  de los distintos procesos de modernización contemporáneos, como lo contemplan Locke y Aranda (1980). La educación, vista en la teoría del entendimiento existencial, supera esa barrera cuando ayuda al niño en sus inicios escolares a entender su yo, haciéndose protagonista autentico de su personalidad, forma de percibir el mundo y de ser afectado o de afectar a la sociedad en sí.

Por lo demás, asumiendo que el proceso individual de cambios biopsicosociales y evolutivos, que consciente o inconscientemente, llevan a tomar decisiones de nuestro ser, tales como el para que nacemos y del sorprendernos del qué podemos llegar a ser a través de nuestras decisiones, pudiese ser materia de revisión en los programas educativos, creando estrategias para lograr que el niño se reconozca como humano y no como personas aisladas o separadas por la ignorancia que los pueda mantener, como posiblemente ocurre en la adultez, en la inaceptación de que  todos somos parientes y que tenemos un ancestro en común.

De esta forma, se plantea un objetivo general educativo que haga entender nuestra existencia con todos los nuevos conceptos que percibe la mente para contribuir, de una u otra forma, a entender eso que percibimos. Por tanto, se debe dar respuesta, en forma educativa y de autogestión, a una serie de preguntas que contribuyan a desarrollar el entendimiento existencial: ¿Qué sé?, ¿Cómo lo entiendo?, ¿de qué me sirve?, ¿Cómo está ligado a mi existencia? y ¿Cómo lograr la paz?

En base a tales interrogantes, luce significativo revisar los postulados de Engel (1977), dejando explicita la necesidad de un modelo médico holístico –que él llamó biopsicosocial– como respuesta a otro modelo, el biomédico, que es dominante en las sociedades industrializadas de mediados del siglo XX. Esto da consistencia a centrar la aproximación teórica del entendimiento existencial en el modelo biopsicosocial, cuyo enfoque reconoce de manera específica a los factores biológicos, psicológicos y sociales, e identifica la naturaleza del cuerpo en sus emociones y conductas como ente social. Este desglose, se apoya en lo expresado por Santrock (2007), en función al entendimiento significativo de la actividad humana, en el contexto de la educación para la paz y con el sustento de organizaciones mundiales para tal propósito, donde tiene interés y responsabilidad la ONU, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

Es a propósito de este marco, que se combinan los factores biopsicosociales para sustentar una visión práctica donde, de manera directa, se determine el saber humano con una connotación de espiritualidad para disminuir alteraciones psicológicas, como la ansiedad y la depresión, en un ejercicio práctico, además de satisfacer las necesidades básicas y generales del entendimiento de nuestra especie. Es así como al dividir los factores biopsicosociales, se le asigna al entendimiento propio una herramienta al servicio del ser, concibiendo el entendimiento existencial como la célula que resulta de la propia existencia humana, la cual se desglosa a continuación:

Entendimiento Biológico

El vínculo natural del ser humano lo lleva al reconocimiento de su cuerpo y evolución como primera intencionalidad para quererse y aceptarse; así como su vínculo con las demás especies, en un acto por reconocer la evolución biológica y sus fundamentos. En ese sentido, resulta interesante partir de la biología evolutiva que, según Morrone (2004), estudia los cambios de los seres vivos a través del tiempo; así como las relaciones de parentesco entre las especies (filogenia).

Esta rama de la biología especializada en la conexión inseparable de las especies y el hombre, es tratada por los biólogos evolutivos y su visión resulta en un ingrediente para el entendimiento existencial y para la evolución del saber en esta área. También se incorpora el reconocimiento del conjunto de cambios previsto en caracteres fenotípicos y genéticos de poblaciones biológicas que, a través de generaciones evolutivas muestran un conocimiento relevante para reconocer la evolución del hombre en su conformación física; pero en conexión con la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra, que representa un antepasado común a la naturaleza humana (Hall y Hallgrímsson, 2008).

Entendimiento Psicológico

Aprender a ser para que florezca mejor la propia personalidad y se esté en condiciones de obrar con creciente capacidad de autonomía, de juicio y de responsabilidad personal, da consistencia al comportamiento mente y psique, construyendo un ambiente donde pueda encontrarse y lograr el entendimiento de su ser para conocer y convivir hacia un estado de paz. La psicología humanista, representa un basamento que, apoyado en la concepción del ser humano de índole filosófico (con antecedentes que van desde Sócrates a la fenomenología y la filosofía de la existencia y existencialismo), se abordan temáticas como la libertad de decisión, la búsqueda de sentido, la experiencia inmediata y la personalidad como un proceso en desarrollo que, según Kazdin (2003), tiene raíces en Kierkegaard, Nietzsche, Heidegger, Merleau-Ponty y Sartre.

Con respecto a la ley de los tres estados, fue una teoría concebida por Auguste Comte (1830-1842), citado en la Ley de los tres estados (2018), la cual afirma que la sociedad en su conjunto pasa por tres estados teóricos diferentes: el estado teológico o ficticio, el estado metafísico o abstracto y por último el estado científico o positivo. El primero es un punto de partida necesario para la inteligencia humana, mientras que el segundo está destinado únicamente a servir como etapa de transición y el tercero es su estado fijo y definitivo.

POSTURA EN CONSTRUCCIÓN DEL ENTENDIMIENTO EXISTENCIAL BASADO EN LA PAZ CONVIVENCIAL

Figura 1. Escala del entendimiento existencial.

 

Con base en lo antes expresado, los fundamentos biopsicosociales en su representación globalizante, alcanzan la realización progresiva del hombre cuando en el yo se dan riesgos y saltos que son superados, mediante el manejo del entendimiento existencial como forma de humanismo y resalta la libertad, la elección y la responsabilidad humana. Esto da consistencia, como lo expone Rosenthal y Jacobson (2017), frente al efecto de la validación subjetiva, placebo, Pigmalión positivo y negativo, cuyas expectativas se manifiestan en una forma de comportamiento esperado, destacando que una profecía autocumplida es una expectativa que incita a las personas a actuar en formas que hacen que la expectativa se vuelva cierta, sobre la base de cuatro factores que operan en la mediación de las predicciones de autorrealización del sujeto en ambientes educativos. Estos factores son los siguientes:

a.-Factor clima: Los profesores tienden a crear un clima más cálido en torno a los alumnos de los que se espera más. Son más agradables con ellos, tanto en lo que les dicen como en los canales no verbales de comunicación.

b.-Factor input: Los profesores enseñan más materia a los niños que tienen más expectativas, pues de nada sirve al ser humano, querer determinar primeramente lo exterior y luego el elemento constitutivo. Es decir, enfocarse en la relación consigo mismo a partir de expectativas.

c.-Factor oportunidad de respuesta: Los niños tienen más de una oportunidad para responder si el profesor espera algo de ellos. Les preguntan más veces y les dejan contestar más ampliamente. Incluso les ayudan a dar forma a sus respuestas trabajándolas conjuntamente.

d.-Factor Feedback: Cuando más se espera de un niño, más se le alaba, más se le refuerza positivamente para conseguir un buen resultado.

Según Rosenthal y Jacobson (2017), una de las maneras de saber cuándo el profesor no tiene grandes expectativas sobre un niño, es cuando admite una respuesta de baja calidad. Es decir, que realmente no empleará una respuesta insuficiente, probablemente, porque piense que el niño no es bastante hábil o rápido para aprovechar una clarificación adicional; pero en ambos casos, la realidad subjetiva se convierte en el elemento que anula los factores objetivos de la situación, pues la información que recibimos sobre nuestra buena o mala conducta y la forma en que somos tratados, puede cambiar nuestra manera de actuar y la visión que tenemos de nosotros mismos.

Estos autores también comentan que, los maestros alientan sutilmente e inconscientemente el rendimiento que esperan ver, no sólo cuando pasan más tiempo con estos estudiantes, sino que también son más entusiastas acerca de su enseñanza y, de manera desinteresada, muestran más calidez a los estudiantes. Por tanto, Rosenthal y Jacobson (2017) ofrecen otras sugerencias para ayudar a dinamizar el comportamiento, especialmente de los estudiantes que presentan mayores problemas, a saber:

Escuchar: Tratar de entender lo que los motiva, cuáles son sus objetivos y cómo lo ven sus compañeros de clase y las actividades que les asignan.

Entablar una conversación: Hablar con los estudiantes sobre sus intereses individuales. No ofrecer consejos u opiniones, sólo escuchar.

Experimentar: Cambiar la forma de reaccionar ante comportamientos desafiantes. En lugar de responder con rapidez en el momento, tomar un respiro.

Conocer: Dejar que los estudiantes elijan un juego u otra actividad no académica que les gustaría realizar con el docente. Su trabajo consiste en no enseñar, sino ver, escuchar y narrar lo que se ve centrándose en los intereses de los estudiantes y lo que hacen bien.

Interés por lo exterior: Conocer lo que les gusta hacer fuera de la escuela a los alumnos. Que sea un proyecto para que muestren el uso de algún medio con el que se sientan cómodos: la música, el vídeo, la escritura, entre otros.

Reflexionar: Hacer una lista de cinco palabras que describan cómo se siente el docente en sus interacciones con ellos. ¿Qué es lo mejor y lo peor le hacen sentir? En concreto, ¿qué hicieron o dijeron que le hizo sentir de esa manera? y pensar en cómo los estudiantes lo describirían. Anotar que podrían decir del docente y por qué. ¿Cómo las expectativas o creencias del docente dan forma a la manera en que los estudiantes lo miran? ¿Existen paralelismos en sus creencias y sus respuestas?

La respuesta frente a la reflexión antes expresada, encuentra en el efecto Pigmalión (figura 2) el ajuste de la disonancia cognitiva, enfocada en la tensión o desarmonía interna del sistema de ideas, creencias y emociones (cogniciones) que percibe una persona cuando tiene al mismo tiempo, dos pensamientos que están en conflicto, o por un comportamiento que entra en conflicto con sus creencias. Esto hace referencia a la percepción de incompatibilidad de dos cogniciones simultáneas, todo lo cual puede impactar sobre sus actitudes. Por eso la importancia de aprender a dudar en todas las etapas del desarrollo del entendimiento existencial.

Figura 2. Factores del efecto Pigmalión en la escuela. Nota. Adaptado de Efecto Pigmalión en la escuela, por R. Rosenthal y L. Jacobson, 2017, Revista Educación para la solidaridad. https://educacionparalasolidaridad.com/2017/01/11/4077/ 

 

Entendimiento existencial

Para iniciar la conceptualización, me apoyaré en Ortega Jorquera (2002), quien menciona en su informe de psicoanálisis existencial que Sartre fue el primero en dar al término existencialismo un uso masivo al utilizarlo para identificar su propia filosofía y ser el principal representante de un movimiento distinto en Francia que fue influyente a escala internacional después de la II Guerra Mundial. Sartre, citado de Ferrater Mora (1981), insiste que el existencialismo es una forma de humanismo y resaltó la libertad, elección y responsabilidad humana, y con gran refinamiento literario, intentó reconciliar la postura existencialista con un análisis marxista de la sociedad y de la historia.  Frente a ello, Engler (2009) sostiene que el existencialismo y el Psicoanálisis surgieron de la misma situación cultural. Ambos buscan entender la ansiedad, desesperación y enajenación que las personas sienten por sí mismas y por la sociedad, siendo durante la última mitad del siglo XIX, cuando se le da una fuerte prioridad a la máquina sobre la persona, pensando en los individuos en términos del sistema industrial para el que trabajaban, repercutiendo tal segmentación de la cultura, en una contraparte psicológica con represión extrema dentro del individuo.

Fue la gran habilidad de Freud la que habló del problema de la represión y ayudó a curarlo. Sin embargo, el asunto era más profundo que la represión neurótica en el individuo, teniendo en las bases de Kierkegaard, Nietzsche y otros precursores, una perspectiva existencialista que, prevista por las fuerzas de la desintegración, estaban destruyendo en forma gradual la vida emocional y espiritual interna de la persona, conduciendo a la desesperación y enajenación última del yo y de la sociedad. Destacando al respecto, el surgimiento de investigaciones actuales y futuras de la teoría, en las siguientes posturas:

a.-Entender la biología como principio objetivo y natural donde se origina la vida, buscando una mejor adaptación de nuestro cuerpo y entorno frente a ciertas situaciones, cuidando nuestra salud de una manera consciente para que se genera empatía hacia la naturaleza y lograr que la creatividad se expanda con el solo hecho de intentar creer en las leyes y formas naturales de concebir una nueva especie. Frente a tal comprensión tiene sentido conocer el cuerpo físico que se posee, para influir en el entendimiento biológico.  Hurgando en ¿cómo se desarrolló cada sistema del organismo?, ¿por qué? ¿Y para qué?  Entender en principio como fue la transformación en millones de años de adaptación y de espontaneidad de la carga genética en la materia biológica, y así buscar comprender el cuerpo como ejercicio didáctico, datos que indudablemente invitan a entender, a través de la evolución del cuerpo biológico, todos los órganos:  pulmones y ojos en principio.

b.-Fundamentarse en la psicología, dando respuesta a las siguientes interrogantes: ¿cómo entendemos el desarrollo cognitivo?, ¿cómo aprendemos, modelamos y nos desarrollamos?, ¿cómo nos adaptamos y respondemos a situaciones determinadas? Además, como nuestra comprensión del mundo afecta nuestro comportamiento, entonces a partir de esa combinación, se entra en la existencia de las leyes naturales y el poder de la mente, para con nuestro aparato psíquico jugar a favor y/o en contra de lo que asumimos y pensamos de nuestra realidad como individuos; así como nuestra necesidad de ser lo que decidimos ser en un camino por la búsqueda de la espiritualidad, la felicidad y la paz interna.

c.-Percatarse de la sociedad donde se está inserto, obliga a razonar con respecto al desarrollo de nuestra visión del mundo, y de dónde vienen nuestros comportamientos hacia los otros, de cómo aplica el determinismo reciproco. A la vez de entender como algunos individuos jugaron un papel fundamental en la historia social de nuestra civilización, para así, decidir propiamente en el abanico de posibilidades de estilos de vida, con la universalidad propia de nuestra empatía con la especie.

De allí que el engranaje de la biología, psicología y sociedad, desde una línea de pensamiento para establecerse en un contexto social, pero por la complejidad existencial, se introducen otros factores de la Teoría unificada del entendimiento, donde trabajar las diferencias es un asunto fundamental. Estos factores obligan a la aceptación de las diferencias raciales como una resultante natural; así como la presencia de ideologías como expresiones individuales que no admiten imposición alguna, como tampoco la plena aceptación para que se nos admita en un grupo. Otro factor que complejiza tal escenario, es lo social y trabajar en ello, permite apreciar que el comportamiento está cargado de diferencias y justamente en la comprensión esta mediar entre el conflicto trabajado para lograr la paz.

Esta teoría se aprecia de manera explícita en la figura 3 en dos etapas básicas hasta materializar estadios superiores en función a la ley de los tres estadios mentales de la teoría unificada existencial.

POSTURA EN CONSTRUCCIÓN DEL ENTENDIMIENTO EXISTENCIAL BASADO EN LA PAZ CONVIVENCIAL

Figura 3. Factores complejos de la teoría unificada del entendimiento existencial.

 

A estas fases, se incorpora una tercera la cual, está centrada en la vocación existencialista para estimar la unificación de la Teoría del entendimiento existencial, base del principio generador de la comprensión a lo interno del ser, en una dinámica espiral donde no solo se acumulan experiencias, sino el acto de reflexión permanente que permite dar curso a la toma de decisiones asertivas, donde la salud biopsicosocial se vea favorecida para poder desarrollar inteligencias que actualmente no hallamos desarrollado como individuos espirituales en evolución (figura 4).

Para este momento, la teoría del entendimiento existencial tiene el propósito de promover la unión de la especie humana, fomentando la resiliencia personal y social, la autodeterminación, una identidad clara y positiva del ser humano, la creencia en el futuro para reconocer el comportamiento positivo y las oportunidades para la participación pro social, promoviendo a su vez, el empoderamiento y poder lograr la paz convivencial entre tantas otras realidades, transcender la acumulación de saberes del entendimiento existencial y desde allí a la vocación existencialista como un todo absoluto.

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Figura 4. Unión del todo de la teoría unificada del entendimiento existencial.

 

CONSIDERACIONES FINALES

A modo concluyente, la teoría unificada del entendimiento existencial se inclina por una base de entrada que va tras la búsqueda del conocimiento en el tiempo, la capacidad necesaria de confrontar creencias y entender lo que llegamos a saber. Base que no es simple, pero aproximarse a ello, invita al ejercicio de la tolerancia en una relación de armonía cotidiana donde se refuerce la paz interna para que se acoja lo convivencial, en contraposición a un comportamiento humano que amenaza contra su propia especie, sin desestimar su agresión e intolerancia frente a las otras. Ese precisamente es uno de los grandes males, que solo el mismo ser puede detener cuando se hace consciente de ello.

Deslastrarse implica lograr que en el entendimiento de la unificación existencial esta la respuesta para el renacer a una humanidad posible, con sentido de vida, prestando atención a lo fundamental que es el equilibrio biológico para una vida compartida en equilibrio psicológico: mente-cuerpo, para convivir en tolerancia social. Allí reside la paz, donde la diversidad racial es un hecho natural y así debe ser aceptado, sin que las discrepancias cognitivas le asignan comprensiones distintas a escenarios o realidades circunstanciales, así que ponernos de acuerdo en un lente visible para todos, es la concepción hacia donde apunta la teoría en construcción con el propósito de dar respuesta a la búsqueda del entendimiento existencial basado en la paz convivencial.

Enfocado en lo expresado anteriormente, la vivencia del autor es asumida como base ejemplificante de su propia percepción, producto de la necesidad de encontrarse, asimismo, agradeciendo el estado de perfección y creación inteligente de la naturaleza, donde los seres humanos representan piezas armónicas en una realidad por demás impresionante, fascinante y bella. En ese sentido, la humanidad precisa aflorar su esencia espiritual en función a una nueva visión del mundo, con un cuerpo social en equilibrio, donde el plano educativo sea el vínculo apropiado para materializar la teoría unificada del entendimiento existencial para construir la verdadera cultura de paz.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Ferrater Mora, J. (1981). Diccionario de filosofía. Tomo I, II, II. Alianza.

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Morrone, J. J. (2004). Las Coordenadas Especiales De La Vida: Homologia biogeografica/Biogeographic homology. (15), p. 10.

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 Santrock, J. W. (2007). A Topical Approach to Human Life-span Development.  McGraw-Hill.

Seyda, L. (2016, 06 de junio). Corrientes Filosóficas. https://filosofia20.wordpress.com/corrientes-filosoficas/

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