Por: Richard Jiménez – Ecuador / correo: richmarcelo@hotmail.com / instagram: @pantalones_lectores

Ilustre dama que fue poeta, intelectual, periodista y ganadera; dueña de bastas propiedades en Sandial, Tesalia, San Joaquín, La Paz, Santa Clara. Mujer que trascendió fronteras hasta ser, también, querida y recordada en Pasto, Colombia.

Carchi e Imbabura han disputado ser la cuna originaria de la poeta, si bien nació en una hacienda en el Carchi, según datos familiares, y fue bautizada el 17 de diciembre de 1834, en San Gabriel; en esa época ambas provincias formaban una sola, por lo tanto, y es como se ha mantenido en los anales y a lo largo de la historia, Pastora Alomía Delgado fue imbabureña.

El encuentro con las letras lo propició su padre, el Dr. Manuel Alomía y Requejo, respetado catedrático. Por lo que, antes de los quince años, Pastora ya escribía poemas, siendo uno de los primeros el que lleva el título de Un matrimonio; interesante exploración del lenguaje, en él se recrea una conversación de temática indigenista. La creciente vena lírica fue apoyada por su esposo Tomás Guerrero y Benavides, ambos procuraron poner a su hogar a disposición de la cultura ibarreña, para que este sea un punto obligado de reunión.

A pedido del Cabildo, junto a otras ilustres imbabureñas formó parte de una Junta Curadora de Niñas, encargada de la educación del «Bello sexo» (una de las antiguas definiciones con las que se asociaba a la mujer. De origen kantiano y burkiano, el hombre estaría relacionado con la categoría de lo sublime y la mujer con la de lo bello).

La escasa obra de Pastora se conserva en las páginas del extinto diario ibarreño El Clarín, así como en diversas antologías de la época. Como signo de admiración y homenaje, por la importancia de la composición, y porque en esos versos se destaca el genio artístico de la autora, se publicó en Colombia su extenso poema Un recuerdo a Pasto (Bogotá, 1883). Además, existe constancia de que publicó un poemario titulado La Perpetua del Santísimo Sacramento (Ibarra, 1894). Uno de los bibliófilos que conservaron el legado escrito de Pastora, y de otras figuras locales, fue el Monseñor Elías Liborio Madera, Obispo Doméstico y Deán de la Curia.

Estamos ante una autora modesta, que no buscó los grandes laureles ni la publicidad, que, tampoco, tuvo necesidad de pretensiones sofisticadas y académicas. Hurgó en lo profundo de su alma y supo cómo llegar a un romanticismo de veta cristiana, elegíaco. En cierta medida, clamando consuelo por parte del lector y por parte de la divina providencia. No por nada expresa con ternura desgarrada lo sentido ante la muerte de su esposo, en Mis lágrimas; o ante la partida de una amiga. Infausto sino el de la muerte, que se ensañó de nuevo con María Pastora al arrebatarle también a sus hijas: Rosa, Mariana y María Manuela Guerrero Alomía. Nuestra autora partió de este mundo el 21 de mayo de 1919.

Mis lágrimas

En la muerte de mi esposo

Qué es la viudez?……! O Dios, qué es lo que pasa

en el hondo sepulcro del dolor?

Qué es la mujer con esa humeante brasa

que el corazón le hiere y despedaza,

porque no halla al objeto de su amor?

 

¡Triste de mí!…… Cual tórtola en el yermo,

gimiente y sola miro en derredor;

y aun el momento que intranquila duermo

al corazón lo siento como enfermo

y despierto poseída de pavor.

 

Con ansia busco de mi vida el alma……

Ya nunca más le volveré a encontrar……

Perdí mi amado bien; perdí la calma

desde el instante que mi erguida palma

ni sombra me dejó para llorar…………

 

Ha de poder, oh Dios, mi dolor tanto

que rudamente me haga sucumbir?

Dó está tu mano, Padre mío Santo,

que no pone remedio a mi quebranto

para que pueda por tu amor sufrir?

Proyecto escritoras olvidadas de América Latina.

El objetivo de este proyecto es volver a traer al debate el nombre de grandes escritoras de Latinoamérica. De muchas de ellas se ha dejado de hablar y de leer, pero se considera que sus legados son trascendentales y por ello este espacio es necesario.

Referencias

  • Alomía, Pastora. 1883. Un recuerdo a Pasto, Bogotá, Imprenta de La luz.
  • Biblioteca Ecuatoriana Mínima.1960. Poetas románticos y neoclásicos. Publicación auspiciada por la Secretaría General de la Undécima Conferencia Interamericana. Puebla: Editorial J. M. Cajica Jr. S. A.
  • Biblioteca Municipal de Guayaquil. 1895. Anuario de la prensa ecuatoriana. Año III – 1894. Guayaquil: Oficina Tipográfica.
  • Gallegos Naranjo, Manuel. 1879. Parnaso ecuatoriano, Apuntamientos biográficos de los poetas y versificadores de la República del Ecuador, desde el siglo XVII hasta el año de 1879. Quito: Imprenta de Manuel V. Flor.
  • Gómezjurado, Miguel Ángel. 1955. Antología de poetas de Imbabura. Obra publicada con apoyo de la Casa de la Cultura Ecuatoriana. Quito: Editorial La Salle.
  • Salazar Calle, Gustavo. Junio 1, 2021. “Poesía ecuatoriana escrita por mujeres”. Mundo Diners. https://revistamundodiners.com/poesia-ecuatoriana-escrita-por-mujeres/.
  • Zumárraga D., Pedro Manuel. 1982. Poesía imbabureña. Ibarra.

Ensayo (in extenso) publicado originalmente en la colección DisTinta mirada.

 

 

Richard Jimenez

Richard Jimenez

Neal Moriarty «Richard Jiménez A.» (Ecuador, 1988). Licenciado en Filosofía y Máster en Estudios de la Cultura. linktr.ee/nealmoriarty
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